Quito, 16 de mayo de 2004
El Ecuador es un país multicultural y pluriétnico, y entre las etnias importantes que habitan el país están los afroecuatorianos (negros y mulatos), quienes desempeñan un papel importante en la sociedad, pero que se han visto relegados a un segundo plano.
Su historia en el Ecuador y en toda América está marcada por un largo proceso caracterizado por la discriminación, explotación, aislamiento y exclusión.
Esta población, de acuerdo al censo del 2001 realizado por el Instituto de Estadísticas y Censos (INEC), cuenta con 604.009 personas, es decir el 4,97 por ciento de los 12.156.608 ecuatorianos.
Los negros están asentados en dispersos puntos del territorio nacional, aunque por distintas razones, sean éstas históricas, socioeconómicas y ambientales se han concentrado en regiones específicas como la provincia del Guayas (216.922), Esmeraldas (153.746), Pichincha (78.621), Manabí (29.367), el Oro (28.387), Los Ríos (27.093) e Imbabura (16.492).
De estas provincias, los lugares elegidos por los afroecuatorianos para su asentamiento son los sectores urbanos, y esto se debe a que gran parte de estas comunidades se han visto en la necesidad de emigrar hacia las concentraciones poblacionales para lograr satisfacer sus necesidades de trabajo, salud y educación.
Pero Guayas, y en especial la ciudad de Guayaquil, es el principal polo de atracción y de presencia geográfica de los afroecuatorianos, incluso por encima de Esmeraldas, y esto se debe a la gran emigración que llega desde esta provincia a Guayaquil en busca de mejores oportunidades de estudio, de mejoraminto económico y de desarrollo personal y familiar.
Sin embargo, pese a constituir casi el cinco por ciento de la población nacional, la exclusión a la que ha sido sometidos los afroecuatoriano ha ocasionado que sus índices de pobreza sean alarmantes. Por ejemplo, los afroecuatorianos asentados en la Costa Norte del país (Esmeraldas y Manabí), registran el más alto índice de tasa de necesidades básicas insatisfechas (NBI), 78,9 por ciento, esto es 17 puntos por encima del promedio nacional, lo cual quiere decir que viven en condiciones de absoluta pobreza y precariedad y que prácticamente no cuentan con servicios sociales básicos como educación , salud y empleo.
Igual de dramático es el índice de NBI que se registra en la Amazonia Norte, con el 76,1 por ciento y en donde las condiciones de vida de los afroecuatorianos son deprimentes, pues una gran mayoría se sitúa en la periferia de los poblados, donde van construyendo viviendas que por situarse en sectores marginales y muchas veces ilegales carecen de todo tipo de servicio.
Estos elevados niveles de pobreza se deben a factores propios de la exclusión social a la que están sometidos y que desembocan en analfabetismo, discriminación, racismo, entre otros.
Mercedes Preciado Trejos, 44 años, casada, y con 2 hijos universitarios, es una mujer negra de carácter fuerte, persistente, con don de líder y a quien le satisface ayudar a los que más lo necesitan.
Doctora en Ciencias de la Educación y Master en Desarrollo Comunitario, se encuentra desempeñando el cargo de Directora Ejecutiva de la Corporación para el Desarrollo del pueblo Afroecuatoriano (CODAE) y ha dedicado gran parte de su vida al servicio de su gente.
Esta dirigente cuenta que la CODAE se creó en el año de 1998, permaneció 3 años sin presupuesto y luego le fueron asignados únicamente 500 mil dólares.
La señora Preciado Trejos sostiene que es imposible negar que exista racismo en el Ecuador. Existe, y creo que se debe a que la raza negra siempre ha estado desprotegida, involucrada entre los sectores más humildes y pobres del país, y en estos parámetros es mucho más fácil ser sometidos al maltrato, no solo físico sino también psicológico, pues el trato para una persona mestiza es muy distinta que para una persona de color, sostiene.
Señala que son muy pocos los casos de negros que trabajan en entidades públicas o privadas, y si por si acaso llega a existir un caso de un negro con un alto cargo, a éste, cuando llega a una institución, no se le da el sitial que le corresponde, sino que se le ponen trabas en el acceso y no le dan la importancia que merece.
La dirigente Preciado Trejos, sostiene que desde la CODAE actualmente está trabajando sobre los derechos colectivos del pueblo negro. Necesitamos tener nuestro espacio, no queremos que se nos regale nada, sino más bien lo vamos a exigir porque somos parte de este país y hemos aportado a su desarrollo, dijo.
Insiste en que ha realizado algunos proyectos para ayudar a nuestra gente. Por ejemplo, en el pueblo Colón Eloy ayudaron a un grupo de mujeres a poner un criadero de gallinas ponedoras; en San Lorenzo, contribuyeron con mujeres que se dedican a las artesanías; en Quinindé instalaron un taller de costura, en Esmeraldas aportaron 120 mil dólares para una tienda popular y en el Guayas 180 mil para una botica.
Cree que la única forma de combatir el racismo es que le den la oportunidad que necesitan y merecen los negros.
[fuente]
http://www.lahora.com.ec/noticiacompleta.asp?noid=258296