EEUU, 21 de mayo de 2004
La Tercera Sesión del Foro Permanente Indígena realizada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York ha concluido hoy con las demandas de mayor representación de mujeres indígenas en las políticas del organismo internacional y el indicativo de iniciar la presión a los gobiernos por mejores condiciones de vida para los pueblos autóctonos.
El encuentro ha empezado el último 10 de mayo, reuniendo a 1 mil 500 participantes de medio millar de pueblos alrededor del planeta, con el objetivo especial de lograr recomendaciones en favor de las mujeres indígenas. La Tercera Sesión del Foro Permanente Indígena coincide con el fin del Primer Decenio Internacional de Poblaciones Indígenas del Mundo (1995-2004), que tenía como objetivo la mejoría de los indicadores vitales de estos grupos.
Pero no sólo las metas no han sido logradas como incluso el padecimiento de los indígenas han aumentado, de acuerdo a los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre diversos países de América Latina en donde hay mayor diversidad étnica. Sin embargo, esta variedad en la composición poblacional siquiera aparece en las estadísticas, pues solamente seis países de la región se han propuesto desagregar la información sobre servicios de salud de acuerdo con el grupo étnico: Brasil, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua y Venezuela. Así, la mayoría de las informaciones sobre el real estado de las poblaciones indígenas latinoamericanas es desconocida así como el derecho de estos pueblos, por ejemplo, a la asistencia de salud.
Por ejemplo, la OPS estima que la tasa de mortalidad infantil entre indígenas en México es 58% mayor al promedio nacional. La discrepancia entre indígenas y no indígenas con relación al acceso a cuidados médicos también se registra en Honduras, en donde la mortalidad materna general es de 147 por 100 mil nacidos vivos, mientras entre las indígenas puede llegar hasta 255 por cada cien mil nacidos vivos, de acuerdo con la entidad.
También en Guatemala ocurren desigualdades similares, como el hecho de que casi siete de cada 10 indígenas sufren desnutrición crónica, en comparación con el 36.7% del resto de la población. Para resolver los problemas de salud de estas poblaciones, según recomendación de la OPS, deben adoptarse modelos diversificados de asistencia médica, en virtud de la diversidad cultural de los grupos, en vez de un programa unificado como se suele hacer en estos países.
Además de la dificultad del acceso a la salud, también se ha destacado otras áreas en que las poblaciones indígenas están en desventaja con relación al resto de la sociedad nacional, como educación y empleo. En El Salvador la mitad de la población indígena es analfabeta con una tasa de desempleo de 24%. En Ecuador se estima que 76% de los niños en zonas indígenas son pobres.
Con relación a la cuestión de la violencia en contra los indígenas, la principal denuncia ha sido prestada por la relatora especial de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de la ONU, Erica-Irene Daes. Ella sostiene que la violación y el abuso sexual que alcanza a 170 millones de mujeres indígenas es un recurso usado de manera sistemática para intimidar y traumatizar a esta parte de la población y a sus familias en situaciones de conflicto.
También en el Foro se ha reiterado una vez más por la organización del Pueblo Mapuche de Chile Consejo de Todas las Tierras la problemática de los indígenas chilenos, no reconocidos por la ley del país y tratados por reglas de la dictadura militar cuando protestan por mejor asistencia del Estado. "En este contexto se encuentran por ejemplo la participación de testigos sin rostros en procesos judiciales que afectan a comunidades Mapuche. Esta situación constituye un caso paradigmático de Racismo institucional violando todas las normas internacionales del derecho a un debido proceso", comenta la entidad indígena.
[fuente]
http://www.adital.org.br/asp2/noticia.asp?idioma=ES¬icia=12291