Guayaquil, 25 de julio de 2004
El mundo global, la sociedad en redes, digital y multimedia que nos toca vivir se proyecta sobre un espejo cóncavo en el cual se reflejan, de manera diversa, las imágenes de la socioeconomía mundial. Ahí aparecen Pinochet y Sadam Hussein, el uno, viejo y enfermo en Chile, atrapado en el laberinto de misteriosos dineros que ocultó y que hoy aparecen; y el otro, preso y atrapado por EE.UU. Los dos, distantes y parecidos. No podrán disfrutar los millones que amasaron. Uno por su demencia senil y otro, porque lo apresaron cuando le crearon el juego de la gallina ciega.
La sociedad digital y mediática muestra en un instante todo lo diverso y desigual del mundo rico y pobre. Los del Sur, siempre pobres, los del Norte, cada vez más ricos. La fastuosidad del mundo rico se muestra en vitrinas, pasarelas, catálogos, bancos y riquezas mil. Sin embargo, la pobreza sigue ahí. El concierto de los ricos no puede callar los sonidos del silencio de los pobres. La producción de riqueza es incesante, aumenta más. Pero, no puede ocultar la pobreza y compartir el pan con los pobres. América Latina y el Ecuador, desde 1982 hasta hoy, solo tienen angustias y pesares por el grillete del servicio de la deuda. Sobreviven en medio de la pesadilla y la patología social de los planes de ajustes que crea la tributación de la deuda externa. Todos los deudores renegocian con el FMI y los organismos multilaterales, pagan, cumplidamente, pero la deuda maldita, como dice Alberto Acosta, se hace "Deuda Eterna". La honra con pagos puntuales; pero, ese pago deshonra lo social, la educación, la salud a los ancianos, a los niños, etc. La deuda brilla, lo social se opaca.
Desde 1982 calma y paz desaparecieron de los rostros de los latinoamericanos. América Latina y el Ecuador crecen y exportan más pero tienen cada vez más pobres. Si los textos de Economía dicen que para generar riqueza hay que producir más, los mestizos de Latinoamérica producimos y exportamos más, pero el ejército de pobres aumenta y los desnutridos también. Hacemos bien las tareas, pero las notas son malas porque cada vez lo social se deteriora más. Es necesario reflexionar sobre este juego perverso de producir más y tener menos. Este es el significado que tendrán las "Jornadas sobre la Deuda Externa en el Foro Social de Las Américas" que se inician hoy hasta el 29 de julio, en Quito.
Preguntarse sobre los efectos socioeconómicos de la deuda y su servicio, así como sobre el rol que juega el capital financiero internacional, cuanto los organismos multilaterales de crédito, hoy más que nunca es importante. Y lo es mucho más porque detrás del telón de fondo, que es el deterioro de lo social, está la situación de los jubilados, los niños, los pobres, los excluidos, etc. Preguntarse sobre la corresponsabilidad, de gobiernos y acreedores, por el incremento de la pobreza que se deriva de la deuda externa es necesario. No son solo los deudores quienes cometieron el error. También están los irresponsables prestamistas. Que todos carguen con el peso y la parte que les toca.
Ecuador y América Latina no pueden seguir produciendo y creciendo con pobreza. La estabilidad democrática no es solo un problema político. En la base de ella está el que mejore o se deteriore la situación socioeconómica de los países. El automatismo de la deuda tiene mecanismos perversos que hay que hacer evidentes. La jornada sobre deuda externa nos va a permitir tener un acercamiento de mejor manera a todo esto. Ya sabemos que el no pago es un grito ideológico que no es posible negociarlo ni concretarlo. Pero, también es ilusorio y estúpido creer que los pobres tienen que seguir incrementándose, los ancianos muriéndose y los niños prostituyéndose para que el FMI nos pueda poner buenas notas. La mejor calificación de los gobiernos de Latinoamérica solo la pueden obtener cuando muestren y demuestren que no han pagado la deuda destruyendo a la sociedad, ancianos, niños, ciudadanía y estabilidad democrática. Es bueno que este evento se celebre y que sus preguntas y respuestas sean hechas desde y para la sociedad civil.
[fuente]
http://www.diario-expreso.com/