Quito, 28 de julio de 2004
Los jubilados han terminado la huelga de hambre que llevaban a cabo en el Instituto ecuatoriano de Seguridad Social. Fueron 15 días de huelga y 18 muertes de ancianos, hasta que el Congreso Nacional ratificó el incremento de las pensiones y de las jubilaciones, que ahora serán financiadas con una parte del presupuesto del Fondo Social.
A pesar de la respuesta positiva los jubilados han decidido que no abandonarán sus protestos hasta que la aprobación del aumento sea publicada en el Registro Oficial. El gobierno de Lucio Gutiérrez aceptó la propuesta del Parlamento a respecto del financiamiento de los aumentos en las jubilaciones, pero afirmó que realizarán cortes en el presupuesto para cumplir con el pago de estos aumentos a partir del próximo 20 de agosto.
De acuerdo con lo estimado, el Fondo deberá entregar 25 millones de dólares anuales, para el financiamiento de las pensiones a los jubilados. El Fondo Social administra recursos destinados a sectores sociales como la maternidad gratuita, al organismo encargado de atender los desastres naturales, así como a las inversiones en educación y salud.
Los jubilados esta semana han recibido la visita de personalidades vinculadas a los Derechos Humanos, como Adolfo Pérez Esquivel, premio Nóbel de la Paz (1980) y Nora Cortiñas, de las Madres de la Plaza de Mayo, quienes han hecho un llamado a las autoridades para que " se responda con rapidez a las necesidades de los jubilados". Alexis Ponce, de la Plataforma Interamericana de los Derechos Humanos Democracia y Desarrollo de Ecuador, anunció que delegados de 16 países han enviado un documento con reivindicaciones a la Comisión Interamericana de DDHH, contra el Estado ecuatoriano.
Mientras se oficializaba la noticia de la aprobación del aumento, varios jubilados salieron a las calles de Quito para agradecer la respuesta del Congreso Nacional. El viernes se iniciará el pago de pensiones generales a 233 704 jubilados.
[fuente]
http://www.adital.org.br/asp2/noticia.asp?idioma=ES¬icia=13246