Quito, 14 de noviembre de 2004
Romper a la mayoría de la Ecuarunari, regional de la Sierra, que están en la Presidencia y el Consejo de Gobierno de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), será un reto para la Conaice y la Confeniae, filiales de la Costa y de la Amazonía, en las próximas elecciones de la mayor organización indígena del país.
Aunque la fecha y el lugar de ese proceso se definirán mañana, en Quito, las dos organizaciones afinan sus estrategias para captar, principalmente, la titularidad de la Conaie. Ambas coinciden en que es el momento de "ganar espacios", frente a la visible división que atraviesa el movimiento indígena.
William Aguavil, presidente de la Conaice, sostiene que irán con candidato propio para la Presidencia y que "buscarán alianzas con la Sierra y la Amazonía" para las otras nueve dignidades. Señala que el pueblo Tsáchila baraja el nombre del dirigente Nicanor Calasacón como precandidato presidenciable para la Conaice. Sin embargo, ese nombre lo rechazan otras nacionalidades de la Costa (Awá, Chachi, Epera y Manta-Huancavilca), que dicen que Calasacón tendrá una política gobiernista. En mayo pasado, Aguavil y los Tsáchila apoyaron la designación de Antonio Vargas como ministro de Bienestar Social.
Para Gilberto Talahua, coordinador nacional de Pachakutik, esa postulación "evidenciará el interés de continuar dividiendo a los indígenas desde la Conaice, que está respaldada por el Gobierno".
Sobre la propuesta de realizar alianzas electorales, José Quenamá, presidente de la Confeniae, sostiene que "esos acuerdos permitirán democratizar las elecciones". Pero, al igual que Aguavil, enfatiza que su organización podría no ceder ante una negociación de la titularidad de la Conaie.
En la Amazonía, su nombre suena como el más opcionado para recuperar la Presidencia de la Conaie, tras la salida de Vargas en 2001. Sin embargo, José Avilés, ex vicepresidente de la Conaie y dirigente Kwichua de Napo, dice que esa postulación podría estar en riesgo, pues los shuar intentarán seguir en el Consejo de Gobierno de la Confeniae, con apoyo de la Ecuarunari.
Desde 1986, en que se constituyó la Conaie, cuatro dirigentes amazónicos han ocupado la titularidad de esa organización. Miguel Tankamach (Morona Santiago) fue el primer presidente de la Conaie, hasta 1986. Luego vinieron Cristóbal Tapuy (1989-1992), Antonio Vargas (1997-2001) y Rafael Pandam (2001). Los dos últimos fueron sancionados y expulsados del movimiento indígena por traición.
Los otros períodos los ocuparon: Luis Macas (1992-1996), José María Cabascango (2001) y Leonidas Iza (2001-2004). Ningún indígena de la Costa ha sido presidente del movimiento indígena.
¿Cree que la oposición se fracturó tras los acontecimientos del Congreso?
El coronel Gutiérrez tuvo la capacidad de cambiar la conducta de varios diputados. Eso evidencia la actitud corrupta del Gobierno.
¿Qué hará Pachakutik con los diputados Orellana y Tsenkuch?
Deben ser expulsados. Si no se sienta precedentes se utiliza la voluntad de quienes votan para que vayan y se conviertan en la lacra y la vergüenza que es el Congreso. Se convierten en mercaderes, diputados de alquiler sin un mínimo de consecuencia con sus votantes.
¿El diputado León Febres Cordero lo llamó para tratar el enjuiciamiento a Lucio Gutiérrez?
Hay muchas cosas en las que coincidimos determinados políticos. Puede ser que la coincidencia del líder socialcristiano y Miguel Lluco esté en estos aspectos.
¿Qué otro tema abordó?
La creación de la comisión especialísima. Me dijo lo que había pasado en el sentido de que habían sido billeteados los diputados.
¿Le han propuesto la Presidencia de la Conaie?
He estado alejado de la Conaie, que ha venido devaluándose por la irresponsabilidad de su dirección desde 1996, cuando fue presidente Antonio Vargas. Es un error histórico haberla convertido en una instancia política. La Conaie está en peligro de ir a la intrascendencia.
[fuentes]
http://www.hoy.com.ec/NoticiaNue.asp?row_id=190715
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