Noviembre de 2004
En febrero de este año la prensa nacional e internacional informó que los ejercicios militares, Cabañas y Nuevos Horizontes, coordinadas por el Comando Sur y el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador serían dos actividades importantes de la agenda militar ecuatoriana en 2004.
En las últimas semanas los habitantes de Macará denunciaron la construcción de un helipuerto y algunas construcciones militares en la zona, llevadas a cabo en conjunto por las fuerzas armadas ecuatorianas y efectivos estadounidenses, como parte del plan Nuevos Horizontes que lleva adelante el Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos en distintos países.
Además del helipuerto existen varios canchones de hormigón de aproximadamente 600 metros de largo por 200 de ancho, en lo que podría ser el inicio de una nueva base militar estadounidense en el país, yendo así contra la resolución del Congreso Nacional de no permitir bodegas y edificaciones militares que puedan comprometer la seguridad e involucrar a Ecuador en el conflicto colombiano como han pedido en varias oportunidades representantes del Comando Sur.
Según los habitantes de la localidad, durante las obras, los militares les dijeron que la intención era dar clases de inglés a los campesinos y edificar un centro recreacional.
Las informaciones señalaban que Cabañas se realizaría en los meses finales del año con la participación de 1 000 soldados procedentes de 20 países del Continente. El financiamiento estimado de esos ejercicios sería de 6 millones de dólares y la responsabilidad logística y de coordinación del Comando Sur y el país anfitrión, Ecuador.
Sobre Nuevos Horizontes se informó también en febrero que costaría 10 millones, sería financiado por el Comando Sur e incluía además de su componente militar, un ingrediente social, como la construcción de escuelas y clínicas médicas en una localidad pobre elegida previamente, y que en el caso de Ecuador se habían elegido siete poblaciones de Macará.
Sin embargo, pocos días antes del inicio de Nuevos Horizontes, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Octavio Romero, en comparecencia ante el Congreso Nacional, anunció la suspención de los ejercicios en Macará. Según informaciones de prensa, dos semanas antes la Embajada de Estados Unidos en Quito notificó al Comando Conjunto esa decisión, basada en la negativa del gobierno ecuatoriano de permitir que los 350 estadounidenses que participarían ingresaran al país con su armamento. El agregado de prensa de la Embajada, Glenn Warren, afirmó en esa oportunidad que el proyecto no había recibido la autorización del Ministerio de Defensa de Ecuador. "Como es normal en este tipo de programas humanitarios, en las tropas estadounidenses hay ingenieros de combate que pueden ser enviados desde Ecuador a cualquier otro lugar del mundo, como Iraq o Afganistán", y "deben viajar con sus armas, las mismas que habrían sido guardadas en un lugar cerrado durante su estadía en Ecuador", pero eso no fue permitido.
El vocero del Ministerio de Defensa, Edison Narváez, dijo que el convenio no se concretó "por no convenir a los intereses de cada una de las partes". Esto tranquilizó a los habitantes de la zona y a legisladores que habían hecho notar su preocupación.
En noviembre de 2003, en Miami, Raúl Duany, portavoz del Comando Sur había indicado en una entrevista con la agencia de noticias EFE, el interés de Estados Unidos de llevar adelante los planes Cabañas y Nuevos Horizontes "para evitar amenazas a la seguridad de la región".
El Comando Sur contribuye con el mantenimiento de la estabilidad en el Caribe y Latinoamérica a través de "programas de ayuda humanitaria" que este año ascienden a 75 millones de dólares, dijo Duany.
Entre las amenazas a contrarrestar por estos programas mencionó el desplazamiento de personas de un país a otro por desastres naturales o conflictos armados como el de Colombia, así como la presencia de grupos guerrilleros y del narcotráfico en zonas despejadas o selváticas.
"Las áreas despejadas donde no hay mucha representación de los gobiernos se presta para el tráfico de armas y contrabando. Son áreas ideales para que se desarrollen futuros campos de terroristas", argumentó el portavoz.
También aseguró que el Comando Sur suministra recursos financieros, asesoría y consultoría a los gobiernos que solicitan esos programas para la construcción de infraestructura, escuelas, clínicas y centros de almacenamiento. "No son operaciones secretas, ni bases militares como se ha mencionado en algunos países, simplemente son programas de ayuda humanitaria", afirmó Duany, contradiciendo su propia afirmación de que estaban dirigidos a evitar amenazas de seguridad con un componente militar muy importante.
Explicó además que en 2004 Nuevos Horizontes se realizaría en Bolivia, Honduras, Guatemala y Ecuador.
Semanas antes, en nuestro país se había denunciado la construcción de centros de acopio por parte del Comando Sur dentro de esa "ayuda humanitaria" estadounidense, que en realidad se trataba de la instalación de minibases militares con efectivos estadounidenses, pero no fueron autorizadas por el Congreso Nacional.
Tal vez teniendo en cuenta esa negativa fue que se decidió informar que el programa Nuevos Horizontes no se llevaría a cabo. Pero el testimonio de los campesinos, el helipuerto y los canchones construidos, y la presencia de militares estadounidenses en Macará, parece demostrar que la población ha sido engañada y es necesaria una investigación parlamentaria.
El Grupo Protesta, una organización social de Macará, ha denunciado la preocupación que existe en la zona porque se podrían estar "sentando las bases para la instalación de una nueva base militar norteamericana con la participación de 300 soldados estadounidenses" argumentó el grupo en un comunicado, y agregó: Frente a este plan surge una pregunta, si se quiere ayudar al campesino, primero por qué no viene personal civil o sus ONGs como Cuerpos de Paz, CARE, USAID; y luego por que no canalizan los recursos por medio del Ministerio de Educación, de Salud o los municipios".
"El plan nuevos horizontes pretendió instalarse en Perú en los departamentos de San Martín y Huanuco, pero fue negado porque se hacía secretamente a espaldas del Congreso, y se otorgaban privilegios al personal militar estadounidense como exoneración de impuestos y otros similares a los que se otorgan a los efectivos que están en Manta.
Un documento suscrito por el jefe del Grupo Consultivo y de Ayuda Militar adscrito a la embajada de los Estados Unidos en Perú, coronel Gilberto Pérez, y remitido el 9 de febrero de 2001 al director general de Asuntos Especializados de la Cancillería peruana, reveló que la operación "Nuevos Horizontes" tiene objetivos militares. "Nuevos Horizontes es un ejercicio conjunto/combinado de ingeniería, médico y de apoyo de servicio de combate, diseñado para mejorar la capacidad de reacción en entrenamiento conjunto de las fuerzas armadas de los Estados Unidos", explicó Pérez a la Cancillería peruana en aquella oportunidad.
No sería novedad el hecho de que se niegue públicamente la realización de Nuevos Horizontes u otros programas militares conjuntos entre Ecuador y Estados Unidos, pero finalmente se lleven a cabo en forma secreta. Para ejemplo se puede mencionar el caso del entrenamiento de efectivos militares de América Latina en tácticas antiterroristas por parte de instructores estadounidenses en la Base de Coca, como denunciara Tintají hace algunas semanas, y la Matriz de Seguridad, primero negada y finalmente aceptada.
En ese sentido, es bueno recordar que en los mismos días que se confirmaba a nivel nacional la realización de Nuevos Horizontes en Macará, la prensa informaba sobre la existencia de la Matriz y las actividades en Ecuador del ex jefe del Comando Sur, general James Hill, quien hasta ese momento había visitado cuatro veces el país.
"Sus visitas tienen que ver con temas de seguridad: el Ecuador ofrece facilidades para sus desplazamientos y desde acá puede monitorear e informarse de lo que pasa en Colombia", señalaba el diario El Comercio, atribuyendo la revelación a una fuente militar ecuatoriana.
En esa cita se entregó un documento de resumen a los militares ecuatorianos. en el que se detallan las tareas que el Comando Sur coordina con las fuerzas armadas del país desde hace varios meses para reforzar la seguridad fronteriza, en el marco del Plan Colombia.
El documento detalla que como parte de las acciones de seguridad fronteriza se construirían batallones e infraestructura en la Amazonia, se proverían armas y equipos para operaciones especiales a las Fuerzas Armadas ecuatorianas, se ejecutarían programas de entrenamiento y operaciones de inteligencia, y se brindarían a la armada estadounidense facilidades aéreas y marítimas en Galápagos.
[fuente]
http://www.tintaji.org/modules.php?name=News&file=article&sid=1013