3 de diciembre de 2004
Indígenas representando etnias de diversos países encerraron ayer la huelga de hambre y el ayuno espiritual que habían empezado al inicio de la semana en el Palais des Nations en Ginebra, en donde ocurrían las sesiones del grupo de trabajo que prepara la Convención Internacional de los Derechos de los Pueblos Indígenas.
La manifestación tuvo como blanco mostrar los pocos avances logrados con el Decenio de los Pueblos Indígenas de la ONU (1994-2004) y la amenaza del texto de la declaración ser retajado debido a intereses contrarios a los derechos de los pueblos originarios. Países como el Reino Unido y Estados Unidos se rehúsan a aceptar el contenido del actual esbozo de la Convención.
"Nosotros, delegados de Pueblos Indígenas de diferentes países, iniciamos esta acción para dar a conocer los intentos de algunos Estados, y la tendencia del Proyecto mismo de las Naciones Unidas de debilitar y deshacer el Proyecto de Declaración que fue elaborado por el grupo de trabajo sobre las Poblaciones Indígenas y aprobado por la Subcomisión de Naciones Unidas para la Prevención de Discriminaciones y Protección de las minorías en 1994", explican los huelguistas.
La decisión de romper el ayuno ha sido tomada tras petición formulada por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU y por la Comisión de Derechos Humanos. Representantes de estos organismos visitaron a los seis indígenas en huelga de hambre para recoger las reivindicaciones del movimiento y asumir el compromiso de promover la versión refrendada por ellos de la Declaración.
"Las magnificas resoluciones obtenidas fueron más de lo que esperábamos", y "ofrecen pasos concretos y positivos hacia delante", declaran los indígenas sobre el diálogo. Para rendir gracias por el resultado positivo y encerrar el acto, los manifestantes realizaron una ceremonia Lakota tradicional.
Las autoridades de la ONU se comprometieron a que ningún documento diferente del Texto de la Subcomisión sea adoptado por la Comisión de Derechos Humanos si no cuenta con el consenso de los Pueblos Indígenas. Han acordado, además, preparar una reunión de la Oficina de la Comisión de Derechos Humanos con los indígenas, previo al inicio del periodo de sesiones de dicha Comisión, en el mes de marzo del 2005.
Los indígenas de todo mundo deben también participar más directamente de las decisiones sobre el documento. Deberán ser establecidos nuevos procedimientos de participación, que garantice la voz de los Pueblos y organizaciones indígenas que no pueden estar presentes en Ginebra.
Pero pese estas garantías dadas por los representantes de la ONU, los indígenas están dirigiendo una advertencia a los pueblos indígenas de todo el globo. "Alentamos a todos aquellos que han manifestado su posición a través de esta acción, a mantenerse vigilantes sobre el curso que lleve el Proyecto de Declaración, especialmente la posición de los gobiernos de sus respectivos países", señalan.
La presión por el cumplimiento de los derechos de los indígenas debe ahora concentrarse en cada país en donde viven los pueblos originarios. "Les pedimos que informen a sus gobiernos que los Pueblos Indígenas no vamos a permitir que nuestros derechos sean disminuidos, negociados ni comprometidos en este proceso de la ONU, que los Pueblos Indígenas iniciamos hace más de 20 años".
[fuente]
http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=14657