Quito, 2005
El llamado eco-lógico internacional, propone vincular los temas de conservación de la biodiversidad, del cambio climático y de los derechos de los pueblos indígenas en una estrategia común para salvar las áreas de mayor diversidad, dejando el carbono represado en su subsuelo, amparados en la Convención de Cambio Climático y otros convenios internacionales a través de los que los gobiernos del mundo se comprometieron a conservar la biodiversidad, a reducir la pobreza, a respetar los derechos humanos en general y de los pueblos indígenas en particular
La Reserva de la Biosfera Yasuní, que incluye el Parque Nacional Yasuní y la Reserva Étnica Huaorani, tiene un valor económico inconmensurable. Es uno de los refugios del pleistoceno que permitieron el repoblamiento de la cuenca amazónica. Existen muchos espacios vacíos en nuestro conocimiento científico sobre las relaciones ecológicas entre las especies, no se sabe cuántas se están extinguiendo por las operaciones petroleras, carreteras, extracción de madera y en definitiva todo lo que supone la fragmentación de esos ecosistemas.
El territorio indígena de la Nacionalidad Huaorani ha sido duramente golpeado por la presencia de las empresas petroleras. Estas empresas se auto arrogan funciones del Estado y ofrecen donaciones o hacen convenios sobre desarrollo local, salud o educación, sin criterios integrales y que son respetuosos con la cultura. Estos proyectos se utilizan para "convencer a las comunidades a renunciar a sus derechos" por la expectativa de recibir "donaciones". Pero cuando las empresas incumplen, como sucede por regla general, las empresas responsabilizan al Estado de cualquier problema. Esto provoca un escenario de carencias, conflictos y de limitaciones que el Estado no puede solucionar.
En enero de 1999, se declararon como área intangible la zona sur del Parque nacional Yasuní para proteger a las comunidades tagaeri/taromenane, en aislamiento voluntario, estas zonas están permanente presionada por intereses madereros y petroleros.
El Ecuador, en un esfuerzo de asegurar los derechos de los pueblos indígenas y la conservación de la biodiversidad y de, al mismo tiempo contribuir a la reducción de gases con efecto invernadero, propone abstenerse de sacar el petróleo del subsuelo de la Reserva de la Biosfera Yasuní, a cambio de que internacionalmente se garanticen ingresos para el Estado.
Los recursos hidrocarburíferos de la Reserva de la Biosfera Yasuní, pueden ser calculados en términos de toneladas de equivalentes de Carbono y por lo tanto también en términos económicos.
Existe la iniciativa a nivel internacional por parte de varias fundaciones y sectores políticos, de destinar fondos o encaminar esfuerzos de condonación de deudas que apoyen este tipo de iniciativas, pues es una forma concreta de reducir los gases que producen el efecto invernadero, sobre todo CO2.
Finalmente si se aplica la caducidad de contratos irregulares y ya juzgados como el de Occidental, el Estado podría contar con recursos suficientes que le permitan proceder con esta propuesta sin ningún riesgo económico.
El Convenio Marco de Cambio Climático, obliga de manera especial a los países del Anexo 1 a reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero y recomienda a los otros países Parte también hacerlo. Para cumplir con estas obligaciones se están explorando fuentes energéticas alternativas.
En la Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Cambio Climático de 1997, si bien se adoptó el Protocolo de Kyoto, es importante reconocer que muchos de los países importadores están fuera de este acuerdo, y que además propone soluciones basadas en el mercado, para la reducción de los gases que producen el efecto invernadero, especialmente el CO2. Básicamente las propuestas son el Mecanismo de Desarrollo Limpio, y la Implementación Conjunta. Ambas propuestas no garantizan los objetivos de la conservación, de la reducción de emisiones; y por el contrario amenazan otros derechos como el Convenio 169 de la OIT, en lo que se refiere a derechos territoriales de las poblaciones tradicionales.
El Convenio sobre Diversidad Biológica por otra parte, representa el instrumento jurídico internacional más importante para la conservación de la biodiversidad. Este es justamente el primer objetivo del Convenio (Art. 1). El Artículo 8 del Convenio trata el tema de la conservación in-situ de la biodiversidad, y el 8j llama a los países a respetar, preservar y mantener los conocimientos, innovaciones y prácticas, que entrañen formas de vida tradicionales pertinentes con la conservación de la biodiversidad, incluyendo aquellas poblaciones que viven en áreas protegidas.
El Art. 3 del Convenio, pide a los países miembros asegurarse que las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción no perjudiquen al medio ambiente de otros países Parte.
Ambos convenios ratifican el Principio de Precaución como mecanismo de enfrentar lo problemas ambientales.
Sin duda esta iniciativa generará beneficios múltiples, como los siguientes:
Los ingresos pueden provenir de donaciones directas o de condonaciones de deuda externa de países industrializados, como forma de compensación por la no explotación de un recurso que resultaría en emisiones de gases de efecto invernadero y en pérdida de diversidad biológica y cultural. Es decir, que no implica una mercantilización de la vida, ni un cobro por servicios ambientales y no generaría ningún tipo de derechos de propiedad o uso sobre el área del proyecto.
Esta propuesta generará un enorme prestigio y recursos económicos para el Ecuador y dará una ventaja comparativa para la consolidación y crecimiento de actividades sustentables. Articula coherentemente objetivos globales de conservación, protección de derechos económicos, sociales, culturales, ambientales y colectivos; alivio de la deuda externa y soluciones al cambio climático.
Es internacionalmente conocido que el Ecuador pierde recursos naturales sin compensación. El propio Banco Mundial señala (en sus cálculos de "ahorros genuinos") que el Ecuador se está descapitalizando al exportar productos que generan enormes pasivos ambientales.
Ecuador declarará al Parque Nacional Yasuní como área de intervención estatal ambiental de máxima prioridad, en razón de un esfuerzo nacional e internacional por conservar la biodiversidad, el clima mundial y la sobrevivencia de pueblos indígenas que habitan en él.
¡Hagamos eco de este llamado lógico por la conservación, el clima y los derechos!
[+info]
http://www.oilwatch.org.ec
http://www.accionecologica.org
:: http://www.llacta.org ::