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¿Militarización de los pozos del Oriente?

Comisión de Prensa de Orellana

Boletín de prensa

Francisco de Orellana, 14 de mayo de 2007

Que quede claro en primer lugar, que no tenemos nada personal contra el Presidente de Petroecuador, pero cada vez que escuchamos declaraciones del Ing. Pareja, dan ganas de escribrir. En esta ocasión, el presidente de la república, en el programa radial del Sábado, también apoya la tesis de la militarización de las instalaciones petroleras en el Oriente.

Parece que el gobierno ha decidido usar el ejército como formula para encubrir una serie de problemas largamente conocidos, que no se quieren o no se pueden abordar. Eso son prácticas comunes en los regímenes militares y autoritarios. La táctica es conocida, dado que se ha aplicado ya muchas veces en la historia. La cuestión es provocar miedo en la población. Es el mismo miedo que infunde Bush en la población norteamericana, para justificar el genocidio que está cometiendo contra el pueblo irakí. El miedo que se pretende imponer aquí no es en absoluto comparable en dimensión, pero los fundamentos teóricos son los mismos. Este comunicado pretende llamar a la calma y a la reflexión, hay que pararse a analizar mejor las cosas antes de mandar al ejército contra la gente.

Se está presentando al oriente petrólero como un lugar caótico, una situación sin control, una anarquía. A continuación se va infundiendo el miedo a perder el dominio de la producción petrolera, con lo vendría el colapso del país. Todo este presupuesto falso, se adorna con las denuncias de robo de cable y rotura de tuberías para cobrar indemnizaciones por remediación ambiental. El Sr. Presidente mete en el mismo saco, sin ningún tipo de reparo, a las mafias que roban tubería o hacen remediación ambiental, con las comunidades que protestan por los derrames o las compensaciones a que tienen derecho según la Ley. En este escenario, cercano al desastre hay que hacer lo que sea, el teatro montado es el adecuado para justificar la actuación del ejécito.

Efectivamente hay robos de tuberías y de cable y de nafta, desde hace años. Es importante anotar que estos cables no se roban así como así, hacen falta herramientas, vehículos para transportarlos, etc... Es cierto la total ineficacia de los fiscales y la policia. El presidente dice que es por que están asustados, nos preguntamos cuánto habrá de miedo y cuánto de corrupción en todo esto. No es precisamente la gente de las comunidades quién esta en la carretera controlando los vehículos que se mueven con todo este material robado.

Los casos de rotura de tubería para cobrar indemnizaciones por remediación ambiental, son algo parecido. Uno no llega a una tubería con un machete y se lleva un trozo. La tubería de petróleo no se rompe fácilmente y además resulta muy peligroso. Ningún campesino quiere ver la finca de la que tendrá que comer y beber su familia, llena de petróleo. La empresas de remedicación no las montan los campesinos. Existe un grupo de vivos interesados, esta vez muy cercanos a Petroecuador, que son quienes cobran por la realización de esas tareas. Ya lo denunció el presidente hace unos días, él conoce perfectamente la situación. Para acabar con esto hay que hacer justo lo que el gobierno propuso, crear dentro de PETRO un unidad de remediación y acabar con la corrupción de las empresas remediadoras.

La corrupción en Petroecuador si es un problema preocupante. Tod@s nos hemos preocupado cuando vimos que la llegada del nuevo gobierno no ha significado un cambio radical en la dirigencia de la empresa pública. Recién hemos escuchado la denuncia de los trabajadores de la refinería de Esmeraldas, que ante los graves problemas que atraviesan las instalaciones, denuncian la inoperancia de altos funcionarios de Petroecuador, con el Ing. Pareja a la cabeza. Los trabajadores acusan incluso de haber realizado contratos dudosos en los últimos años, de ser en gran parte los responsables de haber llevado a este situación de crisis a la refinería. Aquí en el Oriente se pueden contar muchos casos parecidos. Siempre hemos apostado por Petroecuador, por lo público, pero el cambio debe empezar por sacar a los corruptos. Nos desilusiona escuchar al presidente decir que la empresas extranjeras son nuestras socias, que hay que defenderlas, ¿no nos acordamos ya de aquello de la nacionalización del petróleo?.

Las medidas de hecho si las realizan los campesinos y lo trabajadores tercerizados. Lo que hace la gente es paralizar las producción de petroleo. El petróleo no se pierde, sólo se aplaza su salida, el que se pierde para siempre es el que sale y se lo llevan al extranjero las multinacionales. No se rompe nada, los casos de vandalismo son aislados, lo que demuestra que la inmesa mayoría de las paralizaciones de las comunidades son de carácter pacífico. Las medidas de hecho comienzan después de reclamar a todo el mundo, después de enviar cartas, convocar reuniones inutiles, y ya cómo último recurso, toca hacer el paro . Se dan por defender derechos que están escritos en la leyes de nuestro país, y que son vulnerados por la industria petrolera. Los paros se producen porque hasta ahora el gobierno nunca se hizo presente para solucionar los problemas. Ahora este gobierno promete que si va a desarrollar la región, no se duda de su buena voluntad, lo que pasa es que todos los anteriores dijeron lo mismo y mintieron. La gente le creerá cuando lo vaya viendo, mientras tanto seguirán las medidas de hecho, como la única forma de hacerse oír. Si sigue adelante con la militarización, empezarán los conflictos. La gente no se va a quedar callada cuando se pisotean sus derechos.

En el Oriente no hay anarquía, ni caos. Existen gobiernos parroquiales, cantonales y provinciales, elegidos democráticamente, cómo en cualquier parte del Ecuador. Con poco presupuestos van haciendo lo que pueden. También tenemos direcciones provinciales de todos los ministerios, pero en la mayoría de los casos sin presupuesto. Por eso decimos que el gobierno está prácticamente ausente. El Hospital Provincial es una pesadilla, faltan partidas de profesores por todas partes, no hay Universidad, la Dirección de Turismo no tienen presupuesto para nada, la Dirección Provincial Bilingue, ni si quiera tiene plata para movilizarse a las comunidades a hacer inspecciones, se podría seguir con muchos ejemplos más. Hasta para escribir un artículo como este se encuentran dificultades, porque hoy la luz eléctrica se cortó varias veces.

Sería importante que toda la población ecuatoriana tuviera la oportunidad de visitar el oriente y ver realmente cómo son las instalaciones petroleras, quién es la gente y dónde vive. Los robos no son una práctica generalizada de la población, sino producto de mafias y bandas organizadas. Tampoco se producen robos en todos los campos, sólo en algunas zonas. Es un problema serio, pero la solución no es militarizar, sino meter presos a los delincuentes que hacen esto. Con la militarización se está admitiendo la incapacidad de la policía y de los fiscales para hacer frente a una situación de delincuencia. ¿Es que es imposible mejorar esto? ¿No hay forma de que la fiscalía funcione?. En definitiva es aceptar la ineficacia y la corrupción como un mal definitivo e imposible de cambiar.

Si cada vez que la policía y los fiscales son incompetentes para frenar los delitos, o para evitar perjuicios económicos al Estado, usaramos la táctica de la militarización, igual no teníamos soldados suficientes. Por ejemplo habría que militarizar las aduanas de Guayaquil, dado que ahí también pierde el Estado bastante plata. También se deberían militarizar las oficinas dónde se elaboran las contabilidades de las grandes empresas del país (no sólo las de las petroleras), por supuesto, las oficinas de Petroecuador en Quito, no sólo los campos petroleros. (Dejamos a la imaginación del lector más situaciones dónde la policía y la fiscalía no actúan y que por tanto habría que militarizar).

En resumen, pensamos que la militarización intenta tapar los casos de corrupción e ineficiencia de Petroecuador. Servirá para proteger los intereses de las petroleras extranjeras, que se seguirán llevando jugosos beneficios del país. Lo peor será que cuándo las comunidades exigan el cumplimiento de sus derechos, en primer lugar serán ignoradas, y si luego deciden protestar más duro, serán repimidas por el ejército. Situación típicamente dictatorial. El gobierno tendrá un escenario de alta conflictividad social. Esto no es una amenaza, ni un desafío, es simplemente las conclusiones que se sacan de un análisis de la situación. Ojalá sirviera este escrito para hacer reflexionar al gobierno.

El fondo de todo esto es que no se quiere reconocer que sacar el petróleo de la tierra tiene más costos de los que contabiliza Petroecuador. Nunca se han considerado los daños que se producen en el ambiente y en la gente que vivimos aquí. Estamos acabando con un patrimonio ambiental que no es nuestro, también es de nuestros hijos y nuestros nietos. El problema es muy complejo. El gobierno quiere darle la solución más simple y la más injusta.

Nota: Reiteramos que no hay nada personal contra el presidente de Petroecuador, pero es que además se permite afirmar públicamente en televisión que él no cree que sea posible conseguir los 350 millones del extranjero para no explotar el ITT, por lo que es imprescindible la explotación de este campo para mejorar la vida de los más pobres. Dice esto sin tener en cuenta por ejemplo, la noticia que se publicaba hace unos días sobre la evasión tributaria en el país, una cifra cercana a los dos mil millones de dólares anuales. Para recuperar esa plata no hay que destrozar ningún parque natural, sólo mejorar la eficacia del S.R.I. y amargarle un poquito la vida a los que más tienen. El Sr. Pareja probablemente tenga más amigos entre esta gente, que entre los pueblos indígenas que habitan el Yasuní. El gobierno debería destituir a este señor, para que no ande por ahí descartando opciones antes de tiempo.

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