Logo Llacta!

Comunidades de Cayambe se movilizan contra las florícolas

Comunidad de Cuniburo

Boletín de prensa

Quito, 1 de marzo de 2008

Las comunidades del cantón Cayambe, de la provincia de Pichincha, están en pie de lucha para protestar en contra de las plantaciones florícolas que están afectando a las comunidades, violentando algunos derechos.

Desde las primeras horas de la mañana, en el sector de la comunidad de Cuniburo, perteneciente a la parroquia Cangahua, se encuentra tomada por los comuneros la plantación florícola María Bonita, toda vez que la noche del viernes 29 de febrero, en asamblea general decidieron realizar la medida de hecho para ser escuchados.

Tito Villalba, presidente de la comunidad Cuniburo, perteneciente a la Organización UCICAB, menciona que la movilización lo están haciendo porque se sienten atrapados en su propia comunidad: Es que sentimos en lo mas profundo que las florícolas nos están matando poco a poco; prácticamente están a lado de nuestras casas; los ríos llenos de desechos; los pesticidas utilizados a diario emanan olores fuertes; no sabemos que consecuencias puede traer esto, no tenemos ningún estudio de impacto ambiental, pero sentimos que nos está haciendo mucho daño; inclusive tenemos desventaja frente a las políticas del Municipio de Cayambe, ya que es uno de los culpables, porque por medio de reformas de ordenanzas municipales permite que las florícolas construyan las plantaciones dentro de las comunidades, comentó Villalba.

El proceso de defensa del derecho al ambiente se basa en la soberanía de los pueblos, que en definitiva van buscando encontrar respuestas a sus propuestas de seguir viviendo en armonía, sin que el desarrollismo afecte el Buen Vivir.

En Cayambe, en el año 96 estaban registradas 35 plantaciones florícolas y hasta el 2004 se registraron 58 florícolas, es decir un aumento de 23 florícolas en apenas 9 años, según mapas de Expo Flor. Si bien es cierto que éstas han dado fuente de trabajo, pero el precio es muy alto, por las consecuencias que puede traer consigo. Ya se evidencia las afectaciones al ecosistema, los cambios culturales; las alteraciones comunitarias en sentido que jóvenes, en su mayoría mujeres, se emplean sin ninguna garantía de estabilidad ni seguridad laboral y pierden el sentido de organización, ya que el horario de trabajo en estas florícolas los absorbe, a tal punto que casi no puedan participar en reuniones, mingas y otras actividades, incluso no les permiten prepararse académicamente.

Ahora, en tiempos de propuestas para la constituyente, es necesario repensar en temas como la tercerización, el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, soberanía territorial, los derechos ambientales, en definitiva, la tarea debe ser escuchar los reclamos, que como la comunidad Cuniburo, en estos momentos está haciendo.

Finalmente, pedimos solidaridad a todas las organizaciones, instituciones, y personas para con la comunidad de Cuniburo, que es la primera en levantarse frente a los atropellos de las plantaciones florícolas.

Tito Villalva, presidente comunidad Cuniburo

Julio Charro Morales, Alternativa Medios

:: http://www.llacta.org ::