Francisco de Orellana, 17 de abril de 2007

Foto 1: La Dra. Lucy Ruiz y su equipo en el lugar de los hechos.

Foto 2: Rio Tiputini, donde se observa el rastro del derrame.

Foto 3: La grapa que se rompió causando el derrame.
Algunas veces parece que no hubiese cambiado nada. El domingo nuestro país dio un sí rotundo a los cambios en que todos tenemos puestas las esperanzas. Sin embargo, aquí, donde sale el petróleo, las cosas siguen ocurriendo como antes. La empresa petrolera estatal sigue igual, no parece que haya cambiado mucho. En efecto siguen las mismas viejas tuberías que se rompen, eso es comprensible, porque el gobierno lleva demasiado poco tiempo para cambiar las cosas. Lo de que todavía haya funcionarios que se sigan comportando como antes preocupa más.
El día 14 del mes pasado salía en las noticias que había ocurrido un atentado en la línea de flujo del pozo Auca 22, por lo que se había producido un derrame en la finca del Sr. Pablo Quezada, propietario de la finca. Petroecuador ha denunciado al propietario por atentando diciendo además que no permitió la entrada en la finca para la limpieza (según información de Ecuador Inmediato). Además afirman que han controlado el derrame, que no afectó al río Tiputini. Queremos poner a disposición del público otra versión, lo que nos contó la gente del lugar. Cómo la funcionaria a cargo de todo el operativo, la Sra. Lucy Ruiz, Subsecretaria de Protección Ambiental, Ministerio de Energía y Minas, llegó atacando y asustando al campesino, tratándole de saboteador. Ya decimos, algunas veces parece que no ha cambiado nada.
En primer lugar queremos rechazar absolutamente la afirmación del atentado. Las instalaciones petroleras están en un estado deplorable. Ya han concluido su vida útil, pero no hay dinero para cambiarlas. El Estado no quiere asumir el coste ambiental que supone sacar petróleo. Es más fácil decir que son los campesinos los que rompen los viejos tubos, el procedimiento ya es viejo. Causa decepción que sigan ocurriendo estas cosas en el gobierno de Correa.
El Sr Quezada, propietario de la finca, no permitió la entrada de los trabajadores porque quería que se realice una inspección oficial para certificar que había ocurrido. Cuando llego la Sra. Lucy Ruiz, intentó primero convencerlo de arreglar rápido, de no armar mucho relajo y dejarlo pasar, cómo Quezada no quiso, a la funcionaria no se le ocurrió mejor cosa que denunciar que fue él quien rompió el tubo. Insistimos, el viejo procedimiento.
Otra cosa que causaría risa si no fuese por la tragedia ecológica que supone cada derrame, es que se afirme desde Petroecuador que el derrame está controlado y que no se verá afectado el río Tiputini. Los derrames no se controlan nunca, en la selva limpiar un derrame por completo es casi imposible. El petróleo, más temprano que tarde acaba siempre en el río. Pero en este caso concreto, se puede comprobar en la foto cómo el cauce del río ha sido afectado y cómo mienten los funcionarios de Petrocuador. Añadir que el río Tiputini cruza con su contaminación todo el parque nacional Yasuní.
[+info]
Un nuevo derrame de petróleo en el Campo Auca afecta al rio Tiputini y al Yasuní
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